Mi nombre es Alberto González Palomo, y soy de Toledo, España. A pesar de su esplendoroso pasado cultural, hoy en día es un terreno bastante estéril para cualquier iniciativa científica, lo que me hizo buscar más amplios horizontes en otros lugares.
He trabajado como carpintero, que es como conseguí el dinero para comprar mi primer ordenador propio, que tuve que vender para comprar piezas que combiné con otras prestadas por un amigo para construír el ordenador con el cual conseguí mi primer trabajo como programador. Estaba haciendo el servicio militar (Instuctor de Infantería, con empleo de cabo) durante la mañana y media tarde, y después escribía los programas, aunque diseñé y escribí los borradores de las partes más difíciles en papel durante varias maniobras de campo que hicimos, lejos del cuartel.
Como tengo poca formación académica, la mayor parte de lo que sé es el resultado del aprendizaje autodidacta, incluído el inglés. Aprender por tu cuenta tiene la ventaja de que te da una buena perseverancia para problemas difíciles sin documentación, pero el inconveniente es que te deja muchas lagunas en tu conocimiento porque tiendes a aprender sólo las cosas más interesantes. Desde Octubre de 2005 estudio Informática en la Universidad de Saarland para solventar esta deficiencia.
Durante el poco tiempo que pasé en el sistema universitario español hice bastante cosas. Fuí socio fundador del club de astronomía de la facultad de Físicas de la Universidad Complutense de Madrid, y miembro de la junta directiva del club de informática Diskóbolo en la facultad de Informática. Fué la gente de la asociación de alumnos de Físicas AFU la que me dió mi primera cuenta de usuario Linux, mi primera dirección de correo electrónico, y me enseñó a usarlas. Les estaré siempre agradecido por ello.
Desde Abril de 2002 trabajo a tiempo parcial como asistente de investigación en la Universtät des Saarlandes y el DFKI (Deutsches Forschungszentrum für Künstliche Intelligenz) en Saarbrücken, lo que paga justo para vivir y continuar trabajando en mis propios proyectos durante mi tiempo libre, y también me da la oportunidad de conocer gente interesante y viajar de vez en cuando, aunque la mayoría de las veces tengo que pagar los billetes de mi propio dinero. ¡Pero vaya! ¡Mejor fundir esos Euros mientras pueda disfrutarlo!
Desde Enero de 2007 el laboratorio en Bremen del DFKI apoya el desarrollo de mi entorno matemático Sentido con un contrato HiWi de 10 horas semanales.